Juan José Noguera: “el CETA aumentará la desigualdad y las riquezas obscenas”

Charla NO AL CETA

TTIP, CETA, TISA, TPP, ISDS, TLCAN… trabalenguas de siglas que esconden iniciativas económicas que nos afectan, y afectarán, enormemente, mucho más que por el dolor de cabeza que nos produce el intentar descifrarlas. Esta semana, la Asociación de Vecinos del Barrio del Raval y la Plataforma No al TTIP d’Elx organizaron una charla en la que Juan José Noguera, Secretario de Servicios a la Ciudadanía de CC.OO. Alicante, explicó a los asistentes alguna de ellas y sus efectos sobre el Estado de Bienestar, o lo que queda del mismo.

“El CETA es el caballo de Troya para poder aprobar el TTIP”, dice Noguera

Cuando estábamos empezando a comprender lo que era el TTIP, Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones, el acuerdo CETA estaba siendo negociado. Éste establece y regula, o desregula según cómo se mire, las relaciones comerciales entre Canadá y la Unión Europea. Para Juan Noguera, “el CETA es el caballo de Troya para poder aprobar el TTIP”. Además de suponer un antecedente para conseguirlo, muchas empresas estadounidenses tienen filiales en Canadá por lo que se verían beneficiadas por este acuerdo transatlántico.

Este acuerdo económico ya está negociado, en secreto, con sigilo, a falta de que sea ratificado por los 28 estados que componen la Unión Económica Europea. Para Noguera, el objetivo real no es la supresión de aranceles, que también, sino establecer un acuerdo geoestratégico para que los ricos sigan marcando las reglas del juego, es decir, dominando el mercado frente a los países emergentes. “Se trata de blindar el modelo neoliberal”, concluye. Este es el motivo por el que no se incluyen a los denominados países BRIC (Brasil, Rusia, India y China) en estos tratados de libre comercio.

El CETA es un acuerdo geoestratégico para que los ricos sigan marcando las reglas del juego, es decir, dominando el mercado frente a los países emergentes

Los impulsores del CETA aducen una serie de ventajas para justificar este acuerdo como la creación de 400 mil puestos de trabajo (para toda Europa en 10 años), el crecimiento del 0,1% del PIB (también en la próxima década) o el incremento de la riqueza. Este último punto es uno de los más preocupantes porque ese enriquecimiento acrecentará la desigualdad, unos sectores crecerán en detrimento de otros, las grandes empresas transnacionales serán las grandes beneficiarias frente a la exclusión de las PYMES, que conforman casi todo nuestro tejido empresarial. “Donde hay desigualdad habrá conflicto, empobrecimiento de las capas trabajadoras y riquezas obscenas”, denuncia el representante sindical.

Juan José Noguera hizo especial hincapié en la implementación de tribunales de arbitraje, ISDS, entre empresas y estados. La principal controversia es el poder que los empresarios terminan teniendo sobre la legislación de los países.  Las indemnizaciones que imponen estos “tribunales”, controlados por abogados privados, a los estados en caso de perder los pleitos son abismales, tanto que son disuasorios. Noguera sostiene que se trata de “una medida antidemocrática porque no son jueces y porque terminan cambiando leyes”.  Como ejemplo de sus consecuencias destaca el caso de las presiones de la industria farmacéutica para que el gobierno de Sudáfrica modifique una ley sobre patentes en 2014, la demanda de la empresa Veiola al gobierno de Egipto por intentar subir el salario mínimo interprofesional o la de Abengoa contra México por no dejarle continuar con la planta de tratamiento de residuos, pese a su nocivo impacto medioambiental.

En Alemania y en Francia hay manifestaciones y apasionados debates televisivos sobre su negociación

El medio centenar de personas que se concentró en el Centro Social del Raval mostró sus dudas y su indignación al final de la charla. Noguera resaltó que nuestra sociedad no toma conciencia de lo que estos tratados implican. Explicó que en Alemania y en Francia hay manifestaciones y apasionados debates televisivos sobre su negociación.

TTIP, CETA, TISA, TPP, ISDS, TLCAN son siglas y mucho más. Son tratados que “pretenden que todo sea comercializado por empresas muy grandes”, afirma Noguera y añade que “la privatización transforma a la ciudadanía en clientela y cuando la clientela es pobre se la expulsa”.  El secretismo con el que se negocian es la prueba del dudoso beneficio que traerán a los ciudadanos europeos. Por consiguiente, debemos ser proactivos en su estudio y contundentes en la defensa de nuestros derechos, de los que aún nos quedan.

Precisamente este sábado hay convocadas manifestaciones en todo el país para expresar el rechazo a estos tratados comerciales, en el marco de las Jornadas Europeas contra el CETA. En Elche, partirá a las seis de la tarde desde la Plaça-i-Baix y recorrerá Reina Victoria y Jorge Juan hasta desembocar en la Plaza de las Chimeneas, donde se realizará la lectura del manifiesto.

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