Protocolo, maldito protocolo

trio-1

El alcalde Carlos González declinó su presencia destacada en “El Jaleo” ante el veto de los organizadores del evento. Al poder, ni agua. Los tenemos rodeados, sí, pero aceptamos los espacios públicos de todos los ciudadanos para seguir rodeando a los rodeados

Los protocolos siempre son tensos. Por naturaleza. No me refiero a los protocolos privados, que también, sino a los institucionales. Tampoco voy a referirme a los protocolos de altos vuelos, como cuando Rodríguez Zapatero se quedó sentado en un desfile militar, Día de la Hispanidad,  ante la bandera norteamericana: era 2003, la reunión de las Azores y todo eso. Tela. Marinera.

Allá por 2010, al final del mandato del alcalde Alejandro Soler (PSOE), organizamos en Elche Acoge, ONG con la que he tenido una vinculación directísima durante años, un seminario sobre inter-culturalidad y convivencia, con especial énfasis en intervención socio-comunitaria en el ámbito sanitario.  Vinieron expertos de toda España y de Europa , Marco Marchioni incluido. Y Txema y Piluca García, sociólogos de la Universidad Pública de Navarra. Fue en el Centro de Congresos y al acto inaugural fue invitada la entonces jefa de la oposición, Mercedes Alonso (PP), la misma que ganó las elecciones en 2011. Se invitó por cortesía al alcalde, y por extensión al resto de partidos, PP y Compromís. Soler no entendió la cortesía: ni él, ni su nutrido grupo de asesores, Fran a la cabeza. “O Mercedes o yo”, me plantearon los asesores en los pasillos, minutos antes del acto de inauguración. Nervios. También modales peor que tabernarios (lo siento Fran).

Entendimos, que me corrija Rita Mari Coves, presidenta de Elche Acoge, que no podíamos despachar a las bravas a Mercedes, al margen de que su hermana, Esther, llevara un par de años trabajando para la ONG en materias jurídicas. Y dejamos correr los minutos con un resultado patético: Alejandro se largó, y dejó como “embajadora” del grupo municipal de Gobierno a su concejala de Servicios Sociales, Vicenta Pérez. El Ayuntamiento (PSOE/Compromís)  destinaba entonces más de 50.000 euros en subvenciones a Elche Acoge, un importe que Mercedes (cría cuervos), rebajó hasta la asfixia tras colocar a su hermana (y a algunos más, incluido a un pusilánime  mediocrón arrimado a Compromís, fan él de la Terremoto de Alcorcón; toma nota Mireia) en la rica teta del erario como experta en inmigración y en asilo político. Ya ven: dame pan y dime tonto. Rita, y quien suscribe, hicimos de gilipollas, de tontos útiles. Y Alejandro  intentó ejercer su derecho a pernada, tan propio en él. Protocolo. Maldito protocolo.

La semana pasada, los asesores del alcalde Carlos González se comunicaron con los organizadores de “El Jaleo”, el homenaje al artista Manolo Maciá, fallecido hace un año. El Ayuntamiento había cedido para “El Jaleo” la sala principal de L’Escorxador, los cines Odeón, y el Hort de Baix para el festejo final que se desarrolló de 19 a 24 horas el pasado sábado, 17 de septiembre: así se ha relatado en EL TALADRO, con cariño, con  el cariño, cuando no devoción, que siempre le he profesado a Manolo, mi Joseph Beuys de referencia. El alcalde quería tener cierta presencia activa en el sarao. Conociéndole, lo digo sinceramente, no era su pretensión cobrarse la cesión de espacios públicos para figurar en una movida  en la que, mayoritariamente, se vota a Podemos, o a Compromís. No es tan tonto.  Quería estar y punto. Es más: durante estas últimas semanas, y vía Javier Baeza, se habló de hacer una retrospectiva de Manolo en el Museo de Arte Contemporáneo, y de dedicarle una placa en una de las salas de L’Escorxador. A mí no me parecen mal estas ideas. Confieso: a Manolo le emocionaría mucho más una sardinada flamenca en Nochebuena, en Los Palmerales. Pongo por caso.

Si los urinarios de Duchamp, tiro por elevación, se estudian en todas las facultades de historia del arte del mundo entero…. ¿Por qué no una sala del Museo de Arte Contemporáneo de Elche para nuestro querido y peculiar San Diablo Maciá?

Entramos en el complejo debate de la institucionalización de la heterodoxia, de Manolo. De la absorción de la diferencia (Marcuse, Adorno etc). Bueno, si los urinarios de Duchamp, tiro por elevación, se estudian en todas las facultades de historia del arte del mundo entero…. ¿Por qué no una sala del Museo de Arte Contemporáneo de Elche para nuestro querido y peculiar San Diablo Maciá? Protocolo, maldito protocolo. Desde la organización de “El Jaleo”, estimados Nazario González e Irene Maciá, se negó cualquier tipo de presencia destacada del alcalde. Al poder, ni agua. Los tenemos rodeados, sí, pero aceptamos los espacios públicos de todos los ciudadanos para seguir rodeando a los rodeados. Entiendo las reservas de la organización en aras a que nadie pudiera instrumentalizar políticamente El Jaleo. El alcalde podía haber asistido como un ciudadano más, como lo hizo el líder local de Podemos, José Vicente Bustamante. Entiendo también el “mosqueo” que debe tener en estos momentos González, representante al fin y al cabo de todos los ciudadanos.  En fin: mójate, Juan Llorens. Socorro. En la que me he metido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

82
Comparte
Comparte










Enviar
Si te ha gustado este artículo, haz tu donación para que en EL TALADRO podamos seguir escribiendo sobre estos temas.

 

 

 

Comenta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *