De periodismo y terror

tuit ramon lobo

El viernes pasado subo al coche, pongo la radio nada más entrar y escucho a un Pedro Blanco, editor del informativo Hora 25, cabreado, decir en antena dirigiéndose a sus tertulianos y sus corresponsables, “compañeros, mejor no decir nada en este ambiente de confusión, no hay más datos confirmados más allá de un tiroteo en Múnich con, al menos, heridos graves”. El trayecto fue lo suficientemente largo y pude entender lo que estaba pasando. Se había producido un tiroteo en un centro comercial de Múnich y se desató el pánico en la ciudad alemana.

Comenzó entonces la información confusa en redes sociales y algunos medios de comunicación, donde incluso se habló de un segundo tiroteo. Entre las personas que se habían refugiado en un sótano de un comercio había una chica española que llevaba dos semanas en Alemania. Pedro Blanco contactó con ella en directo y ésta le dijo que se habían escondido al ocurrir el segundo tiroteo. El periodista estaba siguiendo la cuenta oficial de Tuiter de la policía bávara que pedía calma a los vecinos de Múnich y que no dieran pábulo a rumores. La policía insistía a través de esa cuenta en que no se había producido un segundo tiroteo. Lo que pasó es que alguien se asustó echó a correr y los demás le siguieron. Así lo reconoció en directo la joven española, tras insistirle el periodista en la pregunta de si ella con sus propios oídos había escuchado el tiroteo o visto algo. Había visto gente correr, solo eso. El miedo.

Los terroristas quieren sembrar terror, por encima de matar a nueve o a noventa. Y lo han conseguido. Pero también siembra terror el que aprovechando las redes sociales difunde hechos confusos, da por bueno lo primero que lee o simplemente retuitea, incluso sin leer.

Los terroristas quieren sembrar terror, por encima de matar a nueve o a noventa. Y lo han conseguido. Pero también siembra terror el que aprovechando las redes sociales difunde hechos confusos, da por bueno lo primero que lee o simplemente retuitea, incluso sin leer. El que corre sin saber por qué y se esconde aterrorizado no ha hecho más que seguir un instinto de supervivencia. Pero el que en el sofá de su casa, seguramente también asustado, divulga información nada clara, graba y cuelga videos de actuaciones de las fuerzas de seguridad o da por hecho autorías sin esperar  a que se aclare lo ocurrido, está haciendo camino a los que quieren aterrorizar.

Me acosté con el único dato confirmado de 9 muertos y un sólo tiroteo. y me he levantado sabiendo ya que el autor es un joven sin ninguna relación con el terrorismo que todos teníamos en la mente. “Una matanza clásica”, ha dicho un tertuliano en la radio. La policía no ha encontrado en su habitación nada relacionado con ninguna religión y sí mucho de armas y matanzas, junto a un perfil psicológico enfermo.

Otro periodista, Ramón Lobo, ha escrito en tuiter una frase de Gabriel García Márquez: “Primicia es el primero que lo cuenta bien”. Me la voy a tatuar.

La frase forma parte de un discurso que pronunció Gabo en la 52 asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, en Los Ángeles el 7 de octubre de 1996. Tuiter se creó en marzo de 2006.

…una cosa es comentar, contar lo que vemos u opinar sobre todo, que eso se ha hecho siempre en los bares, en el rellano del edificio o entorno al fuego, y otra hacer periodismo…

Todos aquellos que predicen el fin del oficio de periodista con la llegada del periodismo ciudadano gracias a internet deben saber que no estoy de acuerdo. No creo que nadie me pueda acusar de ser anti redes sociales o de ser reacia a hacer periodismo en internet. Pero una cosa es comentar, contar lo que vemos u opinar sobre todo, que eso se ha hecho siempre en los bares, en el rellano del edificio o entorno al fuego, y otra hacer periodismo, me da igual a través de qué medio o formato.

El New York Times dice en su libro de estilo que un periodista debe contrastar una noticia antes de contarla con, al menos, tres fuentes distintas e independientes. Eso también pone en el libro de estilo de algún gran periódico en España. Es verdad que no siempre se cumple y que no todos los periodistas hacen bien su trabajo. Pero es necesario que los periodistas si nos equivocamos, sea porque no somos perfectos, pero no por falta de contrastar o por tener en mente un interés que no es el de informar de lo que pasa con rigor y contexto.

Y es también necesario que nos eduquemos, la sociedad en su conjunto y aprovechemos las mil bondades que nos dan las nuevas tecnologías y las redes sociales en nuestro beneficio y no para causar terror.

PD: Un amigo me ha dicho otra frase que tampoco es suya pero también de las de tatuarse. “El periodismo empieza cuando termina la rueda de prensa”. Otro día hablamos de ello.

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