Barrio de San Antón: historia de un desastre anunciado.

san anton

¿Qué ocurre cuando a personas con pocos recursos económicos se les obliga a derribar sus casas, en vez de tomar la decisión de rehabilitarlas, para hacer del derecho a la vivienda un negocio?

La deformación del urbanismo hacia su conversión en una herramienta meramente especulativa se contradice con lo que deberían ser los principios básicos para un desarrollo urbano responsable.  Estos entran en conflicto cuando no se usa para el fin principal para el que debe ser utilizado: dar respuesta a necesidades sociales, configurando así un escenario más sostenible.

¿Qué ocurre cuando un agente externo especula con un territorio en el que habitan personas con pocos recursos económicos? ¿Qué ocurre cuando se les obliga a derribar sus casas, en vez de tomar la decisión de rehabilitarlas, para hacer del derecho a la vivienda un negocio?

Todo esto se observa en la realidad actual del barrio de San Antón.

El coste de hacer una vivienda nueva equivale al de rehabilitar 6 o 7 de las actuales…, con los fondos públicos necesarios para construir 1.000 viviendas nuevas en el barrio de San Antón podrían aportarse ayudas para ser rehabilitadas más de 6.000 en toda la ciudad.

Esta historia empezó, hace ya más de diez años, con una muy interesante propuesta del Ayuntamiento de Elche, de rehabilitar los edificios del barrio de San Antón. Hubiera podido ser la punta de lanza de la rehabilitación urbana de la ciudad pero todo se fue por la borda. Las obras de rehabilitación de uno de los bloques, el primero y único, llevadas a cabo de manera torpe, sin control de los medios humanos ni materiales para realizarlas, dio como resultado unos gastos fuera de toda previsión y, con ello, la descabellada propuesta de acometer el derribo de todos los bloques del barrio y su sustitución por otros de nueva planta, escudada la propuesta, eso sí, en un informe de ruina económica de “todos” los edificios del barrio. Si aplicáramos el mismo rasero a otros barrios de la ciudad como Carrús, El Plà o Altabix, no quedaría de ellos piedra sobre piedra.

La desesperante gestión de la propuesta, debida seguramente a la falta de convencimiento, cuando no al posicionamiento contrario, de sus promotores, la falta de medios económicos o su desvío a otras causas más productivas, fueron el caldo en el que se fue cociendo la desesperación de los vecinos. Pero cuanto menos se hacía más se prometía, en un “crescendo” casi delirante de la oferta de un partido y otro, de tal modo que parecía que se trataba de ver quién acababa por fin ofreciendo, a los vecinos, vivienda nueva a cambio de la suya vieja.

El último gobierno socialista que no tenía la capacidad ni el convencimiento de llevar adelante este disparate ni, por otra parte,la inteligencia de reconocer el error y volver al inicio, después de derribar el centro social del barrio, el pino centenario, declarar los edificios del barrio fuera de ordenación, no permitir que los propios vecinos tomaran la iniciativa de rehabilitar por su cuenta  y no conseguir poner ni la primera piedra de las obras, perdió sus apoyos en el barrio y en la ciudad y dio paso al gobierno del PP.

El PP se lo encontró todo hecho, sólo a falta de financiación estatal, autonómica y de los vecinos del barrio. La propuesta ha sido meridiana: para financiar una vivienda  nueva, de 51,50 m2 con un precio total de 62.780,85€, el Mº de Fomento aportaría 19.603,82€, la Generalitat  17.119,42€ y el interesado el resto, es decir: 26.057,61€. Resulta sencillo de comprender para cualquier vecino que, si a este precio se le añaden los incrementos razonables y legales de costes, por reformados, y los costes de escrituras, registro y documentos necesarios para la gestión total, el coste total de una vivienda de estas características para los vecinos puede situarse en más de 35.000,00€, algo imposible de financiar por la mayoría de vecinos del barrio, en una situación económica delicada.

La demolición del barrio de San Antón puede ser considerada el mayor desastre ecológico y medioambiental de la historia de Elche: Se generarán, además de la contaminación por polvo y ruido, alrededor de 150.000 toneladas de escombros.

Pero el PP encontró la solución, se adjudicó la obra a una empresa que presentó como “mejora”: quedarse las viviendas a las que los vecinos no puedan acceder por falta de medios y poder venderlas en el mercado libre al mejor postor. Se cierra con ello el círculo terrible de la expropiación de las viviendas de San Antón a los vecinos económicamente más desfavorecidos y la operación especulativa de convertirlas en viviendas para ciudadanos de una clase más acomodada.

Es, por todo ello, el momento de hacer propuestas concretas alternativas al actual Plan de Renovación del barrio que, además de ser económicamente inviable, es socialmente inaceptable para los vecinos del barrio de San Antón y para todos los de la ciudad.

Proponemos:

1.- Paralización inmediata de las obras en curso. Análisis de los compromisos adquiridos con la reserva de nuevas viviendas, a vecinos del barrio, y revisión del proyecto del edificio para adaptarlo exclusivamente a lo comprometido, y la planta baja, en la medida de lo posible, a Centro Social del barrio, suprimiendo el mayor número de plantas posible del nuevo edificio.

2.- Modificación del P.E.R.I.-modificado del barrio de San Antón para recuperar la planimetría actual del barrio como válida, volviendo a formar parte todos los bloques de la ordenación del barrio, con el añadido del bloque nuevo.

3.- Solicitar Informes Técnicos de todos los bloques del barrio, excluido el ya rehabilitado, con el fin de evaluar las patologías reales y la existencia, o no, de ruina real, en alguno de ellos.

4.- A la vista de los informe y sobre la base de la no existencia de ruina en los bloques, proponemos a las comunidades de propietarios la rehabilitación de los edificios sobre la base de:

4.1.- Reparación de roturas y desperfectos en las redes enterradas de los edificios: fontanería y saneamiento.

4.2.- Reparación de patologías en elementos de cimentación y de estructura.

4.3.- Sustitución de las cubiertas de los edificios por otra tipología más eficiente energéticamente y en la protección contra la lluvia.

4.4.- Instalación de ascensores.

4.5.- Revestimiento continuo en fachadas.

En un estimación de costos somera de las obras,de 250.000 €,  para una comunidad tipo del barrio, es decir, planta baja de locales y cuatro plantas de viviendas, a razón de 4 por planta (16), deducidas las partes a asumir por las administraciones en concepto de ayudas, el mismo que el utilizado para el proyecto de renovación, supondría una aportación de 78.064,49€ del Mº de Fomento,68.171,35€ de la G.V y el resto, es decir: 103.764,16€, a repartir entre los propietarios, para una cantidad aproximada de 5.500,00€ por vivienda y algo menos para los locales de planta baja.

Se deduce de esto que el coste de hacer una vivienda nueva equivale al de rehabilitar 6 o 7 de las actuales. Se deduce igualmente que, con los fondos públicos necesarios para construir 1.000 viviendas nuevas en el barrio de San Antón podrían aportarse ayudas para ser rehabilitadas más de 6.000 en toda la ciudad.

Pero, si todo esto no fuera suficiente, es necesario decir que la demolición del barrio de San Antón puede ser considerada el mayor desastre ecológico y medioambiental de la historia de Elche: Se generarán, además de la contaminación por polvo y ruido, alrededor de 150.000 toneladas de escombros. ¿Estamos preparados para la gestión de esos residuos?, ¿Existen vertederos en Elche para absorber esta demanda o habría que crear nuevos vertederos para ello? ¿Está incluido este concepto en el precio de coste de las viviendas nuevas?, ¿Quién paga todo esto?

A quien corresponda.

 

Diana Forner Jiménez y José Antonio Pascual Pascual

Arquitectos

Miembros de Àgorad’Elx

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3 comentarios

  • Pablo Fernández Seiler dice:

    Si hay otras alternativas más viables, tanto para los vecinos del Barrio de San Antón como para la ciudad, analicémoslas y no nos obsesionemos tan sólo en la demolición del antiguo barrio y la construcción de nuevos edificios. Seguramente muchos vecinos del citado barrio no podrán acceder a una nueva vivienda teniendo que pagar alrededor de 30.000 euros y en este caso ¿Qué se haría con ellos?

  • argimiro dice:

    Me niego a pensar que Zarzona tenga este planteamiento tan retrógrado, carvernícola y paleto. Antonio siempre me habia dado la impresión de ser un urbanita bastante cosmopolita y que no se dejaría arrastrar por los deseos prehistóricos de aquellos que comparan el edificio del mercado central con el coliseo romano. Pere Ibarra ya se lamentaba de que la culpa de que Elche no levantase la cabeza la tenía la idiosincracia aspera y casposa de algunos iliSitanos.

  • José Antonio Carrasco Pacheco dice:

    Muy buen e interesante artículo. Razonadas, justas y necesarias sus propuestas, que debieran ser recogidas y activadas por la Corporación Municipal, sin demora. Aunque, visto el histórico e histéríco potreo que se traen los políticos en este tema…

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